Consejos para ahorrar al usar el USB de acceso a Internet
Evitar descargas, no usar el gps o geolocalización en el móvil, no realizar actualizaciones, o usar los programas de mensajería sólo cuando sea necesario, son algunas de las propuestas para ahorrar megas cuando usamos Internet vía USB, teléfono móvil o tablet.
Cuando contratamos un servicio de Internet desde un “pincho” de USB, estamos contratando un tipo de tecnología llamada HSDPA, y por lo general, una tarifa por un determinado número de megas, que una vez consumidos, nos imposibilitan un correcto acceso a Internet. En otros casos, el contrato es libre y la tarifa es por consumo, pero igualmente, a la gran mayoría, nos interesa ahorrar nuestro consumo de megas para ahorrar dinero.
La HSDPA, hoy por hoy, y según la finalidad que le demos, puede ser todavía cara, ya que aunque hay muchas tarifas por cada operador telefónico todas ellas están sujetas a una cierta cantidad de información en tránsito, normalmente entre 500Mb y 5Gb, que hacen que una vez consumidos esos megas, (descargando correo o usando Facebook), baje nuestra velocidad drásticamente hasta dejarla en velocidades ridículas. Por eso, es conveniente ahorrar megas.
Dispositivos móviles
El “pincho USB” es un dispositivo que sirve para acceder a Internet, es decir, es un módem que podemos usar en cualquier ordenador para conectarnos a con ciertos límites en cuanto a velocidad y consumo de datos, pero no es el único medio por el que podemos conectarnos en Internet desde cualquier lugar. También podemos usar teléfonos móviles o tabletas. Lo que todos tienen en común es que funcionan con HSDPA.
Tecnología HSDPA
La tecnología que utilizan estos dispositivos, se llama HSDPA, y ha supuesto una gran ayuda para nuestra movilidad, ya que no estamos atados a un cable o un router adsl para conectarnos a Internet. Podemos estar conectados desde la playa o en el campo. Además, también es muy útil para no estar sin servicio de Internet mientras estamos cambiando de operador telefónico.
Consejos para ahorrar megas
Desgraciadamente, para ahorrar megas, deberemos evitar algunos de los usos que mas nos gustan, como: ver o bajar vídeos y fotografías, usar programas que de descargan música u otras aplicaciones como Spotify, usar el gps o geolocalización en el móvil, descargar las actualizaciones de los programas que tenemos instalados, o usar los programas de mensajería sin ser necesario.
Ahorrar megas ahorrando imágenes
Para que al acceder a una web no se carguen todas las imágenes que ésta contiene, tendremos que desactivar la función de “cargar imágenes de modo automático” del navegador que estemos utilizando.
El motivo es minimizar el consumo de megas que consumimos por todas las imágenes que se descargan al abrir una web. Por ejemplo: si consultamos un periódico, normalmente la foto de la portada puede llegar a pesar hasta 5Mb, si consultamos varios periódicos en un mismo día el consumo “sólo” de la imagen de la portada puede llegar a 50Mb, esto multiplicado por 30 días de un mes resulta un despilfarro de megas.
Una web con pocas imágenes o ninguna consume 10 veces menos que cualquier de ellas que contenga imágenes.
Descargar vídeos, música o aplicaciones
Las descargas no resultan rentables para nuestros bolsillos por el tráfico que generan. Es mejor esperar a llegar a casa, descargarlos previamente y luego usarlos en modo offline o modo sin conexión.
Geolocalización
Si no necesitamos utilizar este servicio GPS, tenerlo activado resulta un consumo innecesario.
Correo y redes sociales
No tener abiertas las pestañas de correo electrónico ni de redes sociales es otra de las medidas para aminorar ese tráfico de los pinchos USB, ya que el correo electrónico es otra aplicación que genera tráfico a veces innecesario con publicidad incluida. Si no lo estamos utilizando realmente para algo necesario, debemos cerrarlo. Del mismo modo ocurre con las aplicaciones de las redes sociales.
Si nuestra prioridad es el ahorro en la factura final, sería interesante mantener desactivadas estas aplicaciones hasta el momento de hacer uso de ellas.
Finalmente, tenemos que tener muy clara cual es la finalidad de esta tecnología: ofrecernos acceso a Internet temporalmente. No es un servicio definitivo que sustituya a los dispositivos tradicionales como el router adsl.
De momento, si nos preocupa nuestra economía, usemos los dispositivos móviles solamente de forma estrictamente necesaria, y consolémonos pensando que con el tiempo la tecnología irá mejorando en cuanto a su relación calidad/precio, y que dentro de unos años si que podremos contar con una tecnología móvil realmente barata para acceder a Internet desde cualquier lugar.

