El mundo se acaba en 2025
El año 2025 será el “punto de no retorno” de nuestro planeta. Una veintena de prestigiosos investigadores asegura en la revista Nature que vamos hacia un colapso inminete e irreversible, que se producirá en tan solo unas pocas décadas.
No es una predicción maya, ni apocalíptica, ni bíblica… Esta vez han sido un distinguido grupo de 22 científicos de todo el mundo, entre ellos algunos españoles del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), los que han advertido que la Tierra se aproxima a un colapso inminente e irreversible.
En cuestión de décadas, si no se toman las medidas adecuadas, la humanidad se enfrentará sin remedio a un «nuevo régimen para el que no estamos preparados». El panorama desolador incluye carencia de alimentos y de agua potable, enormes sequías, extinción de especies y migraciones masivas de gente en busca de su propia supervivencia «como nunca hemos visto en la historia». Las causas, según explican en la revista «Nature», son el brutal crecimiento de la población, la destrucción de los ecosistemas naturales en todo el mundo, así como el cambio climático.
Somos muchos y consumimos demasiados recursos. Hemos alterado el paisaje gravemente y emitimos a la atmósfera cantidades ingentes de CO2.
La lista de fatales consecuencias es interminable. “Perderíamos la polinización de los campos agrícolas -un proceso natural que hacen insectos como las abejas y del que dependen los cultivos-, muchas especies se extinguirían y otras se adaptarían, la provisión de agua potable y de alimentos sería mucho menor a consecuencia de la disminución de la biodiversidad y aumentarían las zonas mundiales desérticas. «Las grandes sequías conllevarían grandes migraciones y el regreso de enfermedades infecciosas que en el mundo occidental creemos erradicadas», apunta el biólogo. En palabras de Anthony Barnosky, profesor de biología en la Universidad de California Berkeley y principal autor de la revisión, «realmente será un nuevo mundo, desde el punto de vista biológico».
Todo esto puede ocurrir alrededor del año 2025. Alrededor de esa fecha, si seguimos al mismo ritmo, habremos destruido el 50% de los hábitats naturales mundiales. Y en 2045, el 55% (ahora vamos por el 43%).
Los investigadores creen que todavía estamos a tiempo de revertir la situación. Para ello, apuestan por frenar el crecimiento de la población, reducir el uso de energía per capita en los países del primer mundo y optar por las sostenibles, emplear los recursos de forma más racional e intentar proteger las zonas vírgenes de la Tierra.
Sin embargo, la fe de muchos en el ser humano hace que las soluciones humanas sea tan improbables como las propuestas a las crisis económicas. Se provocaron, se sabía que vendrían, los economistas avisaron, nadie hizo nada y una vez traspasado el punto de inflexión, el mundo nunca volverá a ser tal y como lo habíamos conocido.
El problema no es ecológico, ni político, ni económico. El problema es el podrido y egoísta corazón humano.
Esther Azón (EAF)-Redacción CPM
FUENTE: ABC: “Científicos advierten de un colapso planetario inminente e irreversible“

