Software libre, una opción interesante
El software libre es un producto interesante, ya que el usuario puede mejorarlo, puede compartirlo sin problemas, suele haber una comunidad comprometida con el desarrollo del mismo que favorece la resolución de problemas, y en general suele ser gratuito. Una opción siempre preferible a la piratería.
“Software libre” es la denominación de aquellos programas o aplicaciones que respetan la libertad de los usuarios sobre ese producto una vez adquirido y, por tanto, una vez obtenido puede ser usado, copiado, estudiado, modificado y redistribuido libremente. La comparación cotidiana sería una receta de cocina que puedes haber recibido de una vecina y que puedes usar, copiar, mejorar y a su vez distribuir. Por el contrario, el ejemplo de software cerrado sería la fórmula de un producto comercial como “Coca Cola”: Puedes usarlo, pero no puedes modificarlo porque desconoces la fórmula.
Software libre: ideología aplicada a la informática
El software libre es muy interesante desde el punto de vista filosófico, ya que permite sumar e innovar de forma conjunta en comunidad, y al ser un producto desarrollado por muchas personas puede llegar a ser un producto robusto y accesible aún para aquellos que no tienen muchos recursos para comprar productos cerrados.
En sus orígenes la idea no era hacer negocio, sino compartir. Pero de todos modos, aún así resulta rentable. Posiblemente el mayor negocio del software sean las ventas de las licencias del mismo, pero también es cierto que el soporte técnico “post-venta” es muy utilizado y rentable.
En general podemos encontrar software libre en internet. Existen sitios especializados en la difusión de este tipo de producto, y puedes descargarlo directamente.
Diferencias según los términos
Cuando hablamos de software libre, pueden surgir algunas complicaciones lingüísticas. En ocasiones por el propio término “libre”, y en otras por términos similares son significados diferentes.
En inglés suele confundirse “libre”, ya que se usa la palabra “free” para “gratis” y “libre”, pero no es lo mismo. De hecho más de una vez podemos encontrar software libre por el que hay que pagar, aunque los precios suelen ser mas baratos que los de software cerrado.
Es importante también distinguir entre términos similares que no significan lo mismo y nos pueden llevar a confusión, como el software “de dominio público”. Aunque lo parezca, no es lo mismo que el software libre. En este caso el software pertenece a la humanidad, y por tanto, no necesita una licencia de uso, aunque hay que seguir reconociendo la autoría original.
Tampoco es exactamente lo mismo el software libre que el de “código abierto”. En realidad la diferencia en esta ocasión es técnica. Cuando se habla de “libre” es mas bien una cuestión filosófica de poder cambiarlo y compartirlo, en cambio el término “código abierto” (u “open source”) es una cuestión técnica que quiere decir que los “ingredientes” del proyecto pueden ser vistos, y por consiguiente utilizados por cualquier “cocinero” que quiera elaborar su propia “receta”.
En contraposición al software libre, tenemos el software que no es libre o “cerrado”. En realidad en esta condición se encuentran la mayoría de las aplicaciones que solemos utilizar cada día, como por ejemplo el “Word” de Microsoft, o el “atunes” de Apple. Es una aplicación creada y mantenida por una empresa a la que no le interesa compartir su desarrollo. En general por motivos de rentabilidad.
¿Más seguro?
En general el software libre suele ser más seguro que el cerrado, ya que al tener accesible el código con el que fue creado, se descubren más fácilmente los errores, y son corregidos mucho mas rápidamente por la comunidad. Cosa que se complica en el caso de un software cerrado, en el que el presupuesto o las políticas internas limitan la tarea.
Un ejemplo de esto son los errores encontrados en el navegador Internet Explorer 6. Este navegador estuvo durante muchos años en el mercado con determinados fallos, hasta que sus creadores reaccionaron para corregirlo y actualizarlo. Sin embargo el navegador Mozilla, de código abierto, corregía sus errores con mayor velocidad.
Por supuesto, eso no significa que el software cerrado no sea seguro. Simplemente son dos maneras diferentes de enfocar un mismo problema. El software libre será respaldado por una comunidad, y el cerrado por una empresa. Depende de la calidad de la empresa o la comunidad.
Sin duda una excelente alternativa a la piratería.

